El rugby en silla de ruedas colombiano volvió a escribir una página importante en su proceso de crecimiento internacional. Después de conseguir una histórica clasificación al Campeonato Mundial de WWR 2026, la Selección Colombia afrontó en São Paulo, Brasil, el desafío de medirse con algunos de los mejores equipos del mundo y terminó el certamen en el décimo lugar, como la mejor representación de Sudamérica.
El Campeonato Mundial, que se disputó por primera vez en territorio sudamericano, reunió desde el 17 de agosto a 12 selecciones: Australia, Brasil, Canadá, Colombia, Dinamarca, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Japón, Países Bajos, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Fueron 47 partidos en total, con los encuentros por las medallas programados para el 23 de agosto.

Para Colombia, estar allí ya representaba un logro histórico. La selección había conseguido su clasificación tras finalizar segunda en el torneo clasificatorio disputado en Medellín, resultado que confirmó el crecimiento de un proceso que comenzó a desarrollarse en el país a principios de los años 2000.
Desde entonces, el rugby en silla de ruedas ha avanzado de manera constante en Colombia, con una estructura competitiva cada vez más consolidada y una selección que se ha convertido en una de las principales representantes de Sudamérica, junto con Brasil.
Un grupo de máxima exigencia

El debut mundialista puso a Colombia frente a una de las pruebas más exigentes del torneo. Alemania se impuso 57-44, en un partido que mostró desde el comienzo el nivel de oposición que tendría la selección nacional durante la fase de grupos.
En la segunda jornada, el rival fue Gran Bretaña, que terminó llevándose la victoria por 55-42. Colombia volvió a competir de principio a fin, pero nuevamente tuvo que ceder ante una selección con mayor experiencia en este tipo de escenarios.
La tercera fecha tampoco fue favorable. Francia derrotó 51-40 a los colombianos, mientras que en la cuarta jornada Dinamarca consiguió una victoria por 64-43.

El cierre de la fase de grupos llegó ante Japón. La selección asiática se impuso 61-42 y dejó a Colombia en el último lugar del Grupo B, después de cinco partidos ante rivales de enorme exigencia internacional.
Los resultados no reflejaron únicamente derrotas: también mostraron a una selección que tuvo que enfrentarse a cinco de las potencias del rugby en silla de ruedas y que utilizó cada partido como una oportunidad para sumar experiencia en su primera participación mundialista.
Colombia cerró con victoria ante Brasil

Fuera de la lucha por los primeros lugares, Colombia todavía tenía un objetivo por alcanzar: cerrar de la mejor manera posible su participación y definir su posición final en el campeonato.
En el partido por las posiciones, Colombia se enfrentó a Brasil y consiguió una importante victoria por 52-45, imponiéndose ante el anfitrión y celebrando su primer triunfo en el Campeonato Mundial.
El resultado tomó todavía más valor por el contexto. Brasil era una de las principales selecciones sudamericanas y jugaba ante su público, pero Colombia encontró la manera de quedarse con el partido y demostrar que su crecimiento regional también puede trasladarse al escenario mundial.

El último compromiso fue nuevamente contra Alemania. Esta vez, los europeos se impusieron 65-37, resultado que dejó a Colombia en el décimo lugar de la clasificación general.
Más allá de ese cierre, la selección nacional se marchó de São Paulo con un resultado significativo: Colombia terminó como la mejor selección sudamericana del Campeonato Mundial de WWR 2026.
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El título quedó en manos de una de las grandes potencias de la disciplina, pero para Colombia el campeonato representó mucho más que una posición final. Fue la confirmación de que aquel segundo lugar conseguido en Medellín no fue casualidad y que el rugby en silla de ruedas colombiano ya tiene un lugar entre los protagonistas internacionales.
El décimo puesto marca apenas el comienzo de una nueva etapa. Colombia ya disputó su primer Mundial, enfrentó a cinco de los mejores equipos del planeta, consiguió una victoria histórica ante Brasil y terminó por encima de todos sus rivales sudamericanos. Ahora, el reto será convertir esa experiencia en el punto de partida para seguir creciendo y acercándose, poco a poco, a la élite mundial.





