La sexta etapa del Rally Dakar 2026 volvió a exigir fondo físico, cabeza fría y lectura precisa del desierto. Este viernes, la caravana multicolor del raid más duro del mundo unió Hail con Riyadh a lo largo de 920 kilómetros, en una de las jornadas más extensas de toda la competencia, marcada por grandes extensiones de arena, navegación constante y desgaste acumulado.
En ese escenario, el colombiano Javier “Jota” Vélez volvió a demostrar por qué sigue siendo protagonista del Dakar Classic. A bordo de su Toyota Land Cruiser, y navegado por el argentino Gastón Mattarucco, completó la etapa en el puesto 61° de la jornada y logró escalar hasta la casilla 59° en la clasificación general de la modalidad Classic, consolidando su recuperación tras los inconvenientes mecánicos sufridos días atrás.

Antes de largar, Vélez ya anticipaba una etapa clave. Sabía que no era momento de arriesgar de más, sino de administrar el ritmo y recuperar terreno con inteligencia. “Nos espera la etapa más larga del Dakar, con dunas abiertas y grandes extensiones de arena. La navegación será clave desde el madrugón”, había señalado el colombiano, confiado tras haber solucionado definitivamente los problemas del auto.
Y el plan funcionó. La sexta especial fue sólida, sin sobresaltos mecánicos y con una conducción precisa en un trazado que castigó la concentración. Esa regularidad volvió a rendir frutos en su categoría fuerte: la H4, donde Vélez firmó una nueva victoria de etapa y se mantiene como líder de la general, ampliando una racha que ya lo tiene como uno de los grandes dominadores del Dakar Classic 2026.
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“Por fin en meta, después de casi 1.000 km de etapa. Todo salió bien: sin problemas mecánicos, abriendo ruta, con pistas rápidas, mucha navegación y control constante de la regularidad”, explicó al llegar al vivac. El cierre, ya en las dunas, fue fiel al espíritu del Dakar: varios autos encajados, ayuda mutua y trabajo en equipo en medio del desierto para poder continuar.
La recompensa llegó con el ingreso a Riyadh, una ciudad que impresionó al colombiano por su magnitud y modernidad. “Autopistas, construcciones, el metro… una ciudad en plena expansión. La infraestructura deja sin palabras”, relató Vélez, ya con la satisfacción de una etapa superada.
Este sábado será día de descanso, una pausa necesaria para recargar energías y preparar la segunda mitad del rally. El domingo, el Dakar retomará su marcha con la séptima etapa, que llevará a los competidores de Riyadh a Wadi Ad Dawasir, en un recorrido de 876 kilómetros que volverá a poner a prueba la resistencia, la navegación y la regularidad. El desierto espera, y Javier Vélez sigue firme en su camino.
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