El mar de Chorrillos no dio tregua. Oleaje cambiante, viento cruzado y la exigencia propia del remo coastal convirtieron cada regata en una batalla contra la naturaleza. En ese escenario desafiante, la delegación colombiana dejó de ser espectadora para escribir una de las páginas más prometedoras de su historia en la Copa América de Remo Coastal 2026.
Durante una semana de competencia (del 19 al 26 de abril), las aguas peruanas reunieron a potencias del continente en una disciplina que combina resistencia, técnica y lectura del mar. Allí, Colombia llegó con una novedad: por primera vez, una delegación amplia, liderada por el Club de Remo Cartagena de Indias, asumía el reto de medirse de tú a tú con países de tradición como Estados Unidos, Brasil o Perú.

El salto de Colombia: competir, creer y ganar
Desde las primeras jornadas, los colombianos dejaron señales claras de crecimiento. En el time trial de la categoría CM1X, Alejandro Riccardi marcó 2:53,45 para ubicarse octavo frente a la élite continental, un resultado que, más allá de la posición, evidenció que el nivel competitivo estaba a la altura del escenario.
Riccardi no se quedó ahí: avanzó a instancias decisivas tanto en senior como en sub-19, confirmando su versatilidad. A su lado, Santiago Monsalve también se metía en finales en la categoría sub-23, mientras que la dupla con Matilde Maciá alcanzaba la final del doble mixto sub-19, anticipando lo que vendría: la irrupción colombiana en el podio.

Las medallas que cambiaron la historia
El punto de quiebre llegó en la categoría juvenil. Allí, el talento cartagenero transformó el progreso en resultados concretos.
Matilde Maciá se convirtió en protagonista al conquistar una de las primeras medallas para el remo coastal del Caribe colombiano, abriendo el camino de una cosecha histórica.
A partir de ese momento, Colombia sumó un total de tres medallas de plata en la categoría sub-19, consolidando una actuación de alto nivel:

- Alejandro Riccardi: plata en single masculino sub-19 (C1xJM)
- Matilde Maciá: plata en single femenino sub-19
- Matilde Maciá / Santiago Monsalve: plata en doble mixto sub-19 (C2xJMix)
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Estas preseas no solo engrosaron el medallero nacional, sino que confirmaron la solidez de un equipo capaz de competir con los mejores del continente en una modalidad que exige, además de técnica, una lectura constante del mar. Maciá, además, fue la más destacada del equipo al subir al podio en dos oportunidades.
Más allá del podio: presente y futuro

El impacto colombiano no se limitó a las medallas. En la prueba de resistencia sobre seis kilómetros, una tripulación mixta finalizó en el octavo lugar absoluto, mientras que Riccardi dio un paso clave al debutar en la categoría senior del beach sprint, modalidad olímpica rumbo a Los Ángeles 2028, ubicándose entre los mejores tiempos del continente.
Lo conseguido en Lima tiene un valor que trasciende los resultados. Es la evidencia de un proceso que crece desde las aguas de Cartagena, con una base juvenil sólida y un proyecto estructurado que empieza a dar frutos en la escena internacional.
Un nuevo mapa para el remo colombiano

La actuación en Chorrillos marcó un antes y un después. Colombia pasó de participaciones aisladas a una presencia competitiva y constante, con finales, podios y proyección olímpica.
Desde La Boquilla, Manga y Crespo (cuna de estos jóvenes talentos), el remo coastal colombiano comienza a trazar su propio rumbo en el continente. Y lo hace con una certeza que dejó esta Copa América: el futuro ya no es promesa, es presente sobre el agua.
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