La Selección Colombia Femenina Sub-17 escribió una de las páginas más importantes de su historia reciente al derrotar 52-46 a la anfitriona Chequia en la segunda jornada de la Copa Mundial FIBA Chequia 2026. Contra todos los pronósticos, el quinteto dirigido por Ricardo Pinzón superó a un rival con mayor tradición, el respaldo de su público y una evidente superioridad física, para conseguir un triunfo que fortalece su ilusión de cara a la fase eliminatoria.
Después de la derrota en el debut frente a Japón, Colombia afrontó un desafío aún mayor. No solo debía medirse al equipo local en un pabellón completamente volcado a favor de las europeas, sino que también tenía que neutralizar una clara desventaja en estatura, un aspecto que suele marcar diferencias en el baloncesto internacional.

El inicio del partido fue de mucha intensidad defensiva. Colombia encontró rápidamente una ventaja de 5-3 y durante varios minutos logró sostener el equilibrio gracias a su orden atrás, aunque ninguno de los dos equipos conseguía fluidez ofensiva. Con el paso de los minutos, Chequia encontró mejores opciones de ataque y aprovechó la falta de efectividad colombiana para cerrar el primer cuarto arriba por 14-6.
El segundo periodo parecía seguir el mismo camino. Las checas mantenían el control del marcador mientras Colombia sufría para convertir sus lanzamientos y cometía errores en las rotaciones defensivas que terminaban en puntos sencillos para las locales. Pero el partido cambió poco a poco.

La defensa colombiana comenzó a imponer condiciones, obligando a Chequia a tomar tiros incómodos, mientras en ataque aparecieron los lanzamientos de media distancia y la agresividad para atacar el aro, provocando faltas que permitieron sumar desde la línea de tiros libres. La confianza fue creciendo con cada posesión hasta completar una remontada que parecía improbable minutos antes. Al descanso, Colombia sorprendía al público de Brno al marcharse arriba 26-24.
La primera mitad había sido un auténtico pulso táctico. Se registraron cuatro empates y cuatro cambios de liderato, reflejo de un encuentro extremadamente parejo. Aunque Colombia apenas lanzaba para un 26 % de efectividad en tiros de campo, su trabajo defensivo era aún más sobresaliente, limitando a Chequia a un 18 %. Además, la diferencia desde la línea de libres comenzó a inclinar el partido: las colombianas convertían 13 de 20 intentos, frente al 9 de 12 de las locales. Keren Bertel y Dayra Pedroza lideraban la ofensiva con seis puntos cada una, mientras Elba Escorcia ya era determinante bajo los tableros con cinco rebotes.

El tercer cuarto terminó de cambiar la historia del encuentro. La intensidad defensiva que Colombia había mostrado durante toda la tarde comenzó a traducirse también en confianza ofensiva. Las canastas empezaron a caer con mayor frecuencia y, por primera vez, el equipo europeo se vio completamente incómodo.
La Tricolor encontró variantes en ataque, movió mejor el balón y llegó a construir una ventaja de diez puntos. El momento que simbolizó ese crecimiento llegó con un espectacular triple de Alisson Restrepo desde muy cerca del logo, una acción que reflejaba la confianza con la que jugaba el conjunto colombiano. Al finalizar el tercer periodo, la ventaja era de 42-34.

Como era de esperarse, la anfitriona reaccionó en el último cuarto. Impulsada por su público, Chequia elevó la presión defensiva y logró reducir la diferencia hasta quedar a solo tres puntos cuando restaban poco más de cuatro minutos por jugar. La tensión aumentaba y el reto para Colombia ya no era únicamente mantener la ventaja, sino controlar las emociones en uno de los escenarios más exigentes del baloncesto juvenil.
Lejos de dejarse intimidar, las colombianas respondieron con una madurez sorprendente. Recuperaron el control del ritmo del partido, defendieron con enorme disciplina y encontraron las canastas necesarias en los momentos decisivos para frenar el impulso de las europeas. Con personalidad, inteligencia y carácter, Colombia terminó asegurando una victoria histórica por 52-46, la primera del país en esta edición del Mundial Sub-17.

Las estadísticas reflejaron la esencia del triunfo. Colombia terminó con un 26 % de efectividad en tiros de campo, mientras que dejó a Chequia en apenas 15 %, una demostración del enorme trabajo defensivo realizado durante los 40 minutos. También registró 13,6 % en triples, 59 rebotes (uno más que las locales pese a la desventaja física), 15 asistencias, siete tapones y 20 puntos en la pintura, cifras que evidencian el esfuerzo colectivo del equipo.
En el plano individual, Keren Bertel volvió a asumir el liderazgo ofensivo con 15 puntos, mientras Dayra Pedroza aportó ocho unidades. En defensa, el dominio bajo los tableros fue fundamental gracias a Elba Escorcia, que capturó nueve rebotes, y Jocelyn Zúñiga, quien firmó una sobresaliente actuación con 13 rebotes.
Con esta victoria, Colombia llega fortalecida al cierre de la fase de grupos. El equipo descansará este lunes y volverá a la acción el martes, cuando enfrente a Eslovenia en busca de cerrar con otra gran presentación antes del inicio de los octavos de final.





